En el basural de Villa María los montículos de basura no paran de crecer, pero existe un tipo de descarte especialmente peligroso. ¿Se los trata adecuadamente?
![]() |
A la izquierda, la montaña de basura vista desde la ruta. A la derecha, la montaña de patógenos vista desde más cerca. |
Desde lejos se pueden ver las montañas de
basura, pero hay una que llama especialmente la atención por sus bolsas rojas,
y que en el último tiempo no paró de crecer. Se trata de los residuos
patogénicos, descartes de hospitales y clínicas que podrían presentar un
peligro bioquímico. Miles de aves y decenas de perros se amontonan entre la
basura para romper las bolsas y buscar alimento, incluso en la zona de los
patógenos.
Luis Tuninetti es profesor en la Licenciatura
en Ambiente y Energías Renovables, de la Universidad Nacional de Villa María
(UNVM). En su momento fue uno de los que luchó para evitar la tercerización de
la recolección y tratamiento de la basura de la ciudad a manos de la empresa
Innviron. Ante la consulta, respondió: “Los residuos patogénicos son una serie
de residuos derivados de las actividades del cuidado de la salud:
intervenciones quirúrgicas, tratamientos convencionales, etcétera”.
“Los contaminantes se pueden clasificar por si afectan desde la parte física, desde la química o la biológica; en el caso de los patógenos fundamentalmente están presentes la biológica, todo aquel material de descarte biológico producto de las intervenciones que pueden llegar a tener algún foco de infección, ya sea sangre contaminada con hepatitis, un órgano extirpado, etcétera, y desde el punto de vista químico, algún resto de mercurio, distintos tipos de medicamentos”, dijo.
“Las afecciones, en caso de estar mal tratados los residuos patogénicos, van a ser directamente derivadas del tipo de residuo y el foco de infección que tenga; hay una amplia variedad de problemas”, contó el magister Tuninetti. “Todo esto está regido por la Ley 24.051, que es de residuos peligrosos; Córdoba tiene otra ley simplemente de adhesión y un decreto reglamentario”, agregó.
![]() | |
|
“Normalmente los residuos patogénicos son muy
seguidos por las autoridades de aplicación, con estándares bastante
convencionales y rigurosos producto de la fácil afección a la salud pública que
provocaría un desmanejo de los mismos”, dijo.
Sobre los métodos de tratamiento, Tuninetti comentó: “Las técnicas para
ser inutilizados varían desde la incineración directamente del material
descartado de las clínicas veterinarias hasta el uso de hornos microondas; los
residuos luego son tratados como residuos sólidos convencionales”.
“En el caso de Villa María se tratan con auto
clave; lo normal sería que no estén al aire libre, sino que esos patógenos que
han sido neutralizados y esterilizados se asocien a los residuos sólidos
urbanos. Todo residuo debería ser tratado correctamente”, contó el magister
sobre el caso puntual del basural villamariense.
Cuando se le comentó la situación de los perros y aves rompiendo las bolsas rojas, el profesor respondió: “Se supone que esos patógenos de la montaña están inertes y son seguros, y sería lo mismo que si hubiese bolsas de residuos normales. El problema a indagar es corroborar si esos patógenos han sido tratados correctamente”. “Si se demuestra que esos patógenos no han sido correctamente tratados tendríamos un grave problema de salud”, dijo para cerrar.
Si bien Luis Tuninetti conoce del asunto y es comprometido con la causa ambiental, no se considera un especialista en residuos. Otras dos personas, también docentes de la UNVM y que sí se especializan en el tema residuos y en su correcto tratamiento, fueron consultadas, pero prefirieron no dar declaraciones.


Comentarios
Publicar un comentario