En un contexto en el que no se sabe a ciencia cierta si este tipo de juntadas masivas en la costanera son clandestinas o no, lo cierto es que muchas playas de Villa María pasaron a cumplir la función que cumplían los boliches antes de la cuarentena.
Una de las cosas que llaman la atención es que hasta hace poco tiempo, era común ver a la Policía provincial o a la misma Seguridad Ciudadana moviendo a dos o tres personas por sentarse en la costanera a disfrutar la tarde o poniendo multas por no usar barbijo.
Actualmente, parece que las directivas tomaron un giro de 180° y que lugares como Puerto Madero se han convertido en zona liberada, donde se permite lo que ni siquiera se permitía antes de la pandemia. Esto llegó a su punto culmine anoche, cuando un jóven de 24 años fue asesinado de un disparo en este mismo lugar.
Pero volviendo al eje central de esta nota, más allá de la contaminación visual y estética que generan los desechos de cada tarde y noche, el ecosistema en torno al río Ctalamochita se ve altamente afectado por estos micro basurales.
Las bolsas de plástico de polietileno de baja densidad tardan alrededor de 150 años en degradarse, pero otros plásticos más resistentes, como el PET del que están hechas las botellas de gaseosa, pueden tardar más de mil años en degradarse por completo. Los desechos que no terminan semi enterrados en la arena, van a parar al río afectando a aves, peces y a la calidad misma del agua .
Por otro lado, botellas de vidrio y latas de cerveza también terminan semi enterradas o en el río, eventualmente rompiéndose y generando un peligro para las personas y animales que van a la ribera a refrescarse.
Una de las cosas que se observa en las fotos es que los pocos tachos de basura de Puerto Madero están totalmente colapsados.Ya que las juntadas seguramente van a continuar e incrementarse a lo largo del verano, sería conveniente agregar más cestos de basura o contenedores para dar abasto.
Si bien llama la atención la falta de control por parte de la Municipalidad, acá el problema más evidente es la falta de educación y de conciencia de gran parte de los ciudadanos de Villa María.
El río y la costanera son unos de los lugares más lindos y queridos de la ciudad; a aquellos que les gusta ir a pasar el tiempo allí, lo menos que se les puede pedir es que cuiden el espacio y la naturaleza. En el caso de no haber tacho de basura disponible, pueden llevarse sus deshechos hasta encontrar el lugar correcto para tirarlos.
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